La pregunta es poderosa, no la ignoremos

Te invitamos a dejar de lado lo que supones y simplemente preguntar desde el genuino interés sobre lo que a la otra persona le pasa ¿estás dispuest@?

¿Te has fijado que a los niños y niñas no les importa cómo son percibidos por el resto cuando hacen una pregunta? Simplemente la hacen por genuina curiosidad.

La genuina curiosidad es aquella que nos invita a querer aprender más, esa que actúa desde el aprendiz, desde una ignorancia inocente que no oculta ningún interés creado o propósito conveniente.

Te invitamos a dejar de lado lo que supones y simplemente preguntar desde el genuino interés sobre lo que a la otra persona le pasa. A menudo los otros quieren contar sobre las experiencias que los han llevado hasta donde están y cómo estas les hacen sentir.

NADA ES OBVIO

Lo que para tí resulta obvio, seguramente no significa lo mismo para tu interlocutor.

Muchas veces no nos damos cuenta que las preguntas que parecen obvias pueden ser las más clarificantes e importantes. Debes asegurarte de hacer esas preguntas, que por muy obvias que parezcan pueden ser la entrada a una conversación transformadora.

LAS PALABRAS IMPORTAN

Conoce primero lo más que puedas a tu interlocutor, recuerda que las palabras deben ser usadas con atención ya que pueden impactar en el resultado que buscas. Parafrasea siempre con precisión.

Y si percibes que la persona se encuentra detenida en algo que no puede expresar, y estás en una conversación podrías aportar preguntas que colaboren a la apertura como ¿hay algo de lo que quieres hablar? ¿algo que dije te molesto? ¿Necesitas ayuda?

Recuerda que tú también eres co responsable de la reacción que podrías generar en el otro al preguntar, al expresar e incluso al no hacer nada de lo anterior.

MENOS ES MÁS

En el arte de preguntar, la simplicidad es la clave.

No enredes a la otra persona con preguntas tan largas y sumamente elaboradas, y mucho menos encadenes una pregunta con otra. Con esto sólo terminará confundiéndose y en el mejor de los casos después  de mucho divagar podrá darte la respuesta.

Entonces, ¿el minimalismo aplica al momento de preguntar? Sí, menos es más.

ESCUCHA Y EMPATIZA

Nunca estará demás reforzarlo: para comprender la experiencia de un otro y acompañarlo en su camino es indispensable practicar de manera comprometida la escucha con atención y por sobre todo la empatía.

Te encontrarás con situaciones donde tu interlocutor tenga una historia totalmente diferente a la tuya y en ese momento es cuando más será necesaria tu capacidad de empatía y escucha.