«Actitud para absorber y habilidad para soltar»

¿Quién en la vida no quiere marcar un camino de éxito? De hecho el gran desafío de la vida es vivirla desde el disfrute, y de alguna manera esa condición depende del buen desarrollo profesional

¿Quién en la vida no quiere marcar un camino de éxito? De hecho el gran desafío de la vida es vivirla desde el disfrute, y de alguna manera esa condición depende del buen desarrollo profesional que se alcance porque significa reconocimiento, aceptación, impulso.

Ahora bien, caminos hay muchos, pero encontrar el adecuado es lo que lleva a trascender. Por eso la importancia de dar el primer paso y plantearse, ¿cómo descubro cual es el camino adecuado?

Una de las vías es el coaching, disciplina que ayuda a transitar hacia la resolución de problemas y consecución de objetivos, porque todos tenemos competencias y habilidades pero debemos saber administrarlas y gestionarlas.

Para el tema nos basamos en teorías de Rafael Echeverría, referencia fundamental en la ontología del lenguaje, y te proponemos, partir de la humildad para absorber conocimientos, internalizarlos y transformarlos, pues de hecho este es el primer ejercicio: “aprender a aprender”, que incluso para algunos casos podría significar “desaprender”.

Son dos elementos importantes para potenciar las relaciones personales y de trabajo: actitud para absorber y habilidad para soltar, claves también para revisar los modelos mentales que hemos usado a través de años y que pueden convertirse en formas insistentes de hacer las cosas.

Sabiendo entonces que absorber y soltar, son actos básicos que muchas veces actúan de manera instintiva, hacia lo primero que vamos es a tomar conciencia de las tendencias y factores que inhiben el aprendizaje y cuáles lo facilitan, es decir conocer la forma en que cada ser humano, cada equipo o comunidad aprende.

Por eso como entre nuestros aprendizajes básicos está la comunicación, vamos a hablar de la Ontología del Lenguaje, teoría muy bien documentada por Echeverría.

La Ontología del Lenguaje, habla, describe y crea

Si estamos familiarizados ya sabemos que la Ontología se refiere al ser y sus propiedades, y siendo una de ellas el lenguaje, Rafael Echeverría une ambos elementos y determina que “Ontología del lenguaje” es la búsqueda e interpretación del fenómeno lingüístico como herramienta transformadora del fenómeno social.

Por eso el desarrollo personal y profesional crea bases en lo que el individuo siente y piensa, y debe profundizar en sí mismo, y la “Ontología del lenguaje” busca e interpreta se fenómeno lingüístico como herramienta transformadora del fenómeno social. La palabra transforma al mundo, afirma el filósofo.

Si revisas, muchos de los ejercicios que propone la ontología son retos a sí mismo. Por ejemplo, 21 días de pensamiento positivo. Si no hay una internalización profunda, es difícil alcanzar el reto.

Para profundizar en la compresión tenemos los tres postulados que propone Echeverría: Interpretación del ser humano como ser lingüístico, como ser descriptivo y como ser creativo.

Ser lingüístico
Significa que las personas viven del lenguaje, y por tanto este es clave para comprender los fenómenos humanos, aun cuando esto no lleve a prescindir de otras dimensiones no lingüísticas de la existencia humana. Pero sí reconoce al lenguaje como lo que hace de los seres humanos el tipo particular de seres que son.

Ser descriptivo
Ahora bien cuando hablamos de seres descriptivos, no se trata del mero hecho de percibir el mundo exterior y expresar lo que pensamos o sentimos a partir de la experiencia del mundo interior. Este postulado le da otra cualidad al lenguaje, elimina el carácter pasivo de la descripción y lo ubica como una herramienta para hacer que sucedan cosas, crear realidades.

Ser creativo
Y finalmente a la razón de que el ser humano nace dotado de una particular forma de ser y que cada uno, en consecuencia, es único, la ontología del lenguaje sostiene que la vida es, por el contrario, el espacio en el que los individuos se inventan a sí mismos, por medio del lenguaje se crean a sí mismos en el transcurso de su desarrollo.

Tales proposiciones sobre la ontología del lenguaje nos llevan a considerar que el Ser se transforma conforme a cómo se comunica; como el lenguaje es acción, somos conforme a las realidades que creamos a través del lenguaje, estructurado este además en actos lingüísticos básicos.

Afirmaciones, declaraciones y juicios: La palabra y su poder

Las afirmaciones, las declaraciones y los juicios se constituyen como actos lingüísticos básicos porque están presentes en todos los idiomas, y ante cualquier circunstancia las personas acuden a dichos actos. Esto da gran importancia a lo que sostiene Rafael Echeverría:
“Cada vez que ejecutamos un acto lingüístico adquirimos un compromiso y debemos aceptar la responsabilidad social de lo que decimos”.

Por ejemplo, las afirmaciones son características del lenguaje descriptivo, pues de la observación del individuo vienen las proposiciones. Es decir, las afirmaciones son hechos pero frente a esto otro individuo con igual información puede ratificar o desmentir lo expresado, y en ese caso también será una afirmación. Echeverría lo describe como, “Las afirmaciones no sólo pueden ser verdaderas, pueden también ser falsas. Una afirmación falsa es una Proposición sujeta a confirmación”.

Pero también en los actos lingüísticos básicos están las DECLARACIONES. Este acto se enmarca en el lenguaje generativo pues cuando las personas hacen declaraciones fundan expectativas que esperan se conviertan en realidad. Es decir las declaraciones cambian el mundo.

Como dice Rafael Echeverría, “las declaraciones son la expresión más clara del poder de la palabra, pues la realidad se transforma siguiendo la voluntad de quien habla. Por lo tanto, no están relacionadas con las capacidades compartidas de observación como ocurre con las afirmaciones, sino que se relacionan con el poder”.

Pero hay un cierto condicionante, las declaraciones además de ser diversas, generan un mundo nuevo sólo cuando le antecede un acontecimiento que puede realmente hacer que el siguiente suceda.

Vemos por ejemplo en una organización cuyo director general anuncia el cambio de sede, a esto debe venir la presentación de la firma de un nuevo contrato, o la muestra de las nuevas instalaciones, o incluso la orden de recoger los escritorios para que en efecto se valide la declaración.

Pero también sucede, y nos referimos a la declaración del No, que aunque se crea lógico que los trabajadores de una empresa conozcan todos sus procedimientos, es válido que alguien diga “No sé”, en ese caso estamos frente a una palabra poderosa que asiente desconocer algo y abre las puertas para obtener un nuevo aprendizaje. Lo mismo no experimentará quien para mostrarse superior se maneje desde la duda o simplemente la información que ya maneje.

Juicios, todo depende

A las declaraciones siguen los juicios, cuya dependencia es más de la observación que de los hechos. El juicio se relaciona con la experiencia del individuo porque se condiciona al punto de vista de cada quien.
Por ejemplo los calificativos de bonito, gordo, lejos, rápido, tienen una referencia distinta para cada individuo. Lo que es bonito para uno puede ser feo para otro, y así.

Por eso en el juicio vale mucho la autoridad que se tenga sobre el tema, pues dará más o menos peso a lo expuesto, y cambiará o no la declaración de alguien.

A manera de resumen las afirmaciones son hechos y se relacionan con la realidad, observamos y expresamos. Las declaraciones están referidas al futuro y hablan del compromiso para cumplirlo. Y los juicios se identifican con el observador particular que cada quien es, otra enseñanza que nos deja el maestro Echeverría.

La conclusión es que como seres lingüísticos vivimos de la comunicación, por eso la gran pregunta es ¿cómo hacemos para que sea un acto que potencie nuestros objetivos?. ¿Cómo en el nuevo orden de cosas se puede hacer una interesante gestión y liderazgo de equipo?, partiendo además de la premisa que mejorar la productividad debe pasar por mejorar las relaciones laborales, aun en medio del trabajo a distancia.

Esto es entonces una invitación a que pases a nuestro e-book, allí encontrarás respuestas y ayuda para transitar con éxito la nueva ruta que profesionalmente impone la circunstancia mundial que nos arropa. Adaptación desde el ser lingüístico para potenciar su capacidad de acción.

Bibliografía

Ontología del Lenguaje, Rafael Echeverría.